Morir de Pie

Amigo lector, si usted pone en su buscador de internet” Araucanía” y luego “imágenes” vera que de cada 10, siete, son de paisajes con araucarias, esos singulares “paraguas” milenarios que con sus brazos abiertos miran majestuosos el paso de los siglos. Sin embargo, sus bellas existencias están amenazadas, según ingenieros forestales y expertos, a nuestras araucarias solo les podrían quedar unos 20 años de vida.

Pocos estudios buscan las causas, pero universidades como la UFRO, La Mayor y La Austral, coincidirían en que estos gigantes de hasta 40 metros de altura, serian victimas de raras plagas y el cambio climático, el que causa prolongadas sequias que afectan la fotosíntesis y la perdida de carbohidratos, terminando el árbol literalmente por devorarse a sí mismo hasta que muere de hambre.

Nuestra region depende de su monumento nacional, de sus Araucarias, de su vital presencia en nuestros paisajes, los que son su activo fijo para impulsar el turismo, una actividad que también depende del delicado y frágil equilibrio del medio ambiente, más aún, para alimentar nuestro espíritu como pueblo heredero de una fortuna que no hemos sabido cuidar.

 

Si la araucaria se extingue, ¿Qué va a pasar con nuestro pueblo mapuche pehuenche, el que debe su nombre al pehuén, al fruto del árbol sagrado que los ha alimentado y sanado por generaciones?,¿acaso solo nos quedara tomar sus ramas para un rehue y pedir un milagro al Chao Dios para su recuperación?

 

Es tiempo de acción, de acelerar la recuperación del desastre ecológico que causamos en China muerta, de golpear las puertas del Ministerio del Medio Ambiente, de la CONAF, del SAG, y exigir como hemos hecho en el Congreso, los estudios, medidas y recursos que sean necesarios para combatir la situación, necesitamos saber con urgencia, ¿qué se hace en materia de invernaderos?, su rendimiento planta por planta, ¿cuáles son los programas de reforestación, fumigación y sobre todo de educación?, para que dimensionemos el desastre y unidos como sociedad consciente  e informada, enfrentemos este problema. Si no hacemos algo rápido, las araucarias van a morir de pie y nosotros de rodillas lloraremos su partida.

 

 

 

 

add comment